La propuesta ganadora del concurso es un espacio libre y flexible formado por andamios y cerrado con lonas de silo.

Ya ha comenzado a levantarse el pabellón temporal de la IX Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo, un prisma simple y liviano realizado con andamios y lonas de silo-bolsa en un guiño a la historia del lugar, y respetuoso con las construcciones del entorno y con el río Paraná.

 

El espacio se caracteriza además por ser completamente reciclable. Está formado por una estructura de andamios, módulos repetibles que permiten un rápido montaje en el sitio por lo que se estima que estará acabado en menos de 10 días. Las lonas del cerramiento están dispuestas a modo de telas que se entretejen en la estructura. 

Punto de encuentro y referencia para los participantes de la IX BIAU, está concebido como un elemento compacto que busca preservar el vínculo entre el parque y el rio, minimizar el impacto visual y respetar la horizontalidad del paisaje pues se eleva tres metros del suelo de manera que no irrumpe la vistas panorámicas y aunque cubiertos la actividad se desarrolla prácticamente al aire libre. Esto es, un lugar que convoca y no estorba. 

El pabellón es la propuesta ganadora del concurso convocado por la bienal al efecto y está firmada por los arquitectos argentinos Diego Avendaño, Juan Manuel Balsa, David Sebastián Coffio y Francisco Figueroa Astrain. 

Los ganadores del certamen planearon un espacio libre y flexible, contenedor de posibilidades, que se articula francamente con la plaza donde se inserta reforzando su carácter público y se vincula de manera clara con los pabellones existentes: integrándolos y generando un recorrido en el que el pabellón es el principal protagonista.